viernes 16 de octubre de 2009

El primer mapa completo de los límites de nuestra galaxia la Vía Láctea




Científicos de la NASA han elaborado un mapa completo de la Vía Láctea con información aportada por una de las sondas enviadas a explorar el espacio interestelar, la 'Interstellar Boundary Explorer' (IBEX), según ha informado la agencia espacial estadounidense.

Los instrumentos de la sonda también ayudaron a los investigadores a determinar la posición exacta del Sistema Solar en la galaxia. La información de IBEX, lanzada hace un año, se completó con datos proporcionados por la sonda Cassini, que ha utilizado un sensor de imágenes de la NASA.

Cassini, un proyecto conjunto de la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA), ha estado observando el planeta Saturno, sus anillos y sus lunas desde que entró en la órbita del planeta en 2004. Según pronosticó la NASA, el mapa galáctico modificará la visión y el estudio científico de la interacción entre nuestra galaxia y el Sol.

El mapa fue elaborado con información recogida durante dos meses por los instrumentos de IBEX, que midieron unas partículas identificadas por los científicos como átomos energéticos neutrales. Esos átomos nacen en una zona del Sistema Solar que se conoce como región limítrofe interestelar y donde las partículas cargadas del sol, que forman el viento solar, fluyen más allá de la órbita de los planetas y chocan con material proveniente de otras estrellas.

Ese material que se desplaza a enormes velocidades, no emite luz y por lo tanto no puede ser captado con los telescopios convencionales. Según la NASA, el nuevo mapa muestra la región que separa los puntos más cercanos de la galaxia (conocidos como medio interestelar) de la heliosfera, la burbuja que protege al sistema de las radiaciones cósmicas.

"Por primera vez hemos sacado nuestra cabeza más allá de la atmósfera del Sol y hemos comenzado a comprender el sitio que ocupamos en la galaxia", señaló David McComas, científico del proyecto y vicepresidente de la División de Ingeniera y Ciencia Espacio del Instituto Southwest de Investigaciones.

En 1977 la NASA lanzó al espacio dos sondas Voyager para explorar Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno para llegar finalmente a la región limítrofe interestelar pero la región que han enviado no es tan clara como la de IBEX, indicó la NASA.


domingo 27 de septiembre de 2009

NICOLAS COPERNICO




La concepción del mundo de Nicolás Copérnico

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viernes 25 de septiembre de 2009

La NASA detecta agua en la superficie de la Luna




La superficie de la Luna, que hasta ahora se consideraba un cuerpo totalmente árido, en realidad contiene finas capas de agua. Éste es el sorprendente hallazgo que acaba de revelar un estudio, difundido hoy por la revista Science, basado en observaciones de instrumentos de la NASA a bordo de la sonda india Chandrayaan-1. Aunque la cantidad de agua encontrada es escasa, el hallazgo podría ser útil en caso de nuevos viajes tripulados a la Luna.

Hace 40 años, cuando los astronautas de las misiones Apolo de la NASA trajeron piedras lunares, las pusieron en cajas que tenían filtraciones. Esto llevó a los científicos a creer que el aire terrestre había contaminado los contenedores y a descartar la idea de que pudiera haber agua en el satélite natural.

Sin embargo, Larry Taylor, de la Universidad de Tennessee, señala en el estudio que las últimas pruebas y experimentos científicos han indicado que esa suposición era errónea. "Si tienes un metro cúbico de suelo lunar y pudieses estrujarlo obtendrías un litro de agua", asegura el investigador.

"Nos equivocamos. Como había filtraciones en los contenedores supusimos que el agua provenía del aire terrestre", explica. Taylor y su equipo científico usaron un instrumento de la NASA montado en la nave india para analizar la luz que refleja la superficie lunar con el fin de determinar sus materiales.

Interacción de moléculas

Ese instrumento detectó longitudes de onda que indicarían un enlace químico entre dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno para formar la molécula de agua (H20). Según el estudio, en la Luna existirían dos tipos de agua: exógeno, proveniente de objetos externos como meteoritos o cometas que han hecho impacto en la superficie, o endógena, es decir, proveniente de su interior.

"Cuando decimos que hay agua en la Luna, no hablamos de lagos y océanos, ni siquiera de charcos. Agua en la luna significa moléculas de agua e hidróxilo (hidrógeno y oxígeno) que interactúan con moléculas de polvo y roca específicamente en las capas superiores de la superficie", explica Carle Pieters, de la Universidad de Brown.

Taylor y su equipo científico señalan que es muy posible que el agua que se ha detectado en la Luna tenga su origen en la interacción del suelo lunar con vientos solares, cadenas de partículas que constantemente llegan desde el Sol. La radiación espacial inicia una reacción química en la que los átomos de oxígeno del suelo adquieren un núcleo de hidrógeno para crear moléculas de agua y moléculas simples de hidrógeno y oxígeno (OH).

La presencia de agua en la Luna podría facilitar la creación de una base en el satélite terrestre, sobre todo si los astronautas pudieran extraerla calentando la superficie. Además, también podría servir como fuente de oxígeno para obtener aire respirable.

Hallazgo en el planeta rojo

Además, en otra investigación que también ha difundido hoy la NASA, se han encontrado nuevos indicios de agua en Marte. Los instrumentos y cámaras de la sonda Mars Reconnaissance Orbiter (MRO) indican que en cráteres de meteoritos entre el polo norte y el ecuador marciano podría haber bajo su superficie agua que es en un 99% pura, señaló uno de los estudios.

"Sabíamos que había agua bajo la superficie en las latitudes altas de Marte, pero ésta se extiende mucho más cerca del ecuador que lo que se creía", indicó Shane Byrne, científico de la Universidad de Arizona.

Byrne, encargado de la cámara de alta resolución instalada en MRO, indicó que "el otro descubrimiento sorprendente es la pureza del hielo expuesto en los cráteres causados por el impacto de los meteoritos".

El científico explicó que debido a que el agua se acumula bajo la superficie se pensó que ésta sería una mezcla de polvo y líquido. "Pero pudimos determinar, dado el tiempo que tardó el hielo en desaparecer, que la mezcla es de un 1% de polvo y un 99% de hielo", indicó.

martes 15 de septiembre de 2009

La tormenta más larga de la galaxia




Una poderosa tormenta eléctrica que comenzó en la atmósfera de Saturno a mediados del pasado mes de enero se ha convertido en la más larga nunca registrada en el Sistema Solar. Nada menos que ocho meses de un aunténtico infierno de rayos y truenos, que superan el récord de 7,5 meses establecido entre noviembre de 2007 y julio de 2008 por otra tormenta detectada por la sonda Cassini de la NASA en el mismo planeta.

Las observaciones de esta «tormenta perfecta» han sido presentadas en el Congreso de Ciencia Planetaria que se celebra estos días en Postdam, Alemania. El fenómeno es el noveno de este tipo que ha sido analizado desde que la Cassini entró en la órbita de Saturno en julio de 2004. Los rayos que caen en su atmósfera emiten ondas de radio extremadamente poderosas, unas 10.000 veces más fuertes que las terrestres y forman tormentas tan grandes que abarcan un diámetro de 3.000 kilómetros. En la Tierra, un espectáculo semejante sería un apocalipsis.

«Estas tormentas no son sólo sorprendentes por su poder y longevidad, las ondas de radio que emiten son también útiles para estudiar la inosfera de Saturno, la capa que rodea el planeta a varios miles de kilómetros por encima de las nubes», explica Georg Fischer, de la Academia Austriaca de Ciencias, que participa en la investigación junto a colegas franceses y norteamericanos. «Las ondas de radio tienen que cruzar la ionosfera para llegar a la Cassini y así actúan como una herramienta natural para conocer la estructura de la capa y los niveles de ionización de las distintas regiones».

Las observaciones de los rayos sobre Saturno, realizadas con el instrumento Plasma Wave Science (RPWS) de la Cassini, han confirmado estudios previos de la nave espacial Voyager sobre la atmósfera del planeta, y es que su lado más iluminado tiene niveles de ionización cien veces más altos que su lado oscuro.

Otra prueba que confirma la necesidad de luz para que haya una tormenta la obtuvo la sonda Cassini al sobrevolar cerca de Titán (el satélite más grande de Saturno) el pasado 25 de agosto. Durante la media hora en que la zona de Saturno observada por la Cassini fue oscurecida por Titán, no se observó ni un solo rayo.

Las tormentas de relámpagos en Saturno ocurren generalmente en una región apodada por los científicos «Storm Alley» («Callejón de las Tormentas»), situada 35 grados al sur del ecuador del planeta. «La razón por la que vemos rayos en esta localización en particular no está completamente clara, pero podría deberse a que esta latitud es uno de los pocos lugares en los que la atmósfera permite la formación vertical de nubes de agua a gran escala, lo que es necesario para que se forme una tormenta», explica Fischer

Space Science Institute JUDITH DE JORGE
Fuente: diario ABC de España – http://www.abc.es/

jueves 10 de septiembre de 2009

La Nebulosa Trifída en todo su Explendor




El Observatorio ESO ha publicado esta impresionante imagen de la Nebulosa Trifída que muestra por qué es una firme favorita de los astrónomos, tanto profesionales como aficionados. Esta fábrica de estrellas masivas se llama así por las oscuras franjas de polvo que dividen en tres su brillante corazón, y es una rara combinación de tres tipos de nebulosas, revelando el furor de las estrellas recién formadas y presagiando más nacimientos estelares.

Ardiendo a varios miles de años-luz de distancia en la constelación de Sagittarius (el Arquero), la Nebulosa Trifida presenta un convincente retrato de las etapas tempranas de la vida de una estrella, desde la gestación hasta la primera luz. El calor y los “vientos” de las volátiles estrellas recién encendidas agitan la caldera llena de polvo y gas de Trifida; con el tiempo, los oscuros trozos de materia esparcida a través del área a su vez colapsarán y formarán nuevas estrellas. El astrónomo francés Charles Messier observó la Nebulosa Trifida por primera vez en junio de 1764, registrando el brumoso y resplandeciente objeto como el número 20 de su connotado catálogo.

Observaciones realizadas por John Herschel, unos 60 años más tarde, de los senderos de polvo que parecen dividir la nube cósmica en tres lóbulos, inspiraron al astrónomo inglés para acuñar el nombre “Trifida”. Tomada con la cámara de campo amplio Wide-Field Imager instalada en el telescopio de 2,2 metros MPG/ESO en el Observatorio La Silla, en el norte de Chile, esta nueva fotografía muestra claramente las diferentes zonas de la Nebulosa Trifida tal como se pueden ver en luz visible. En la mancha azulosa ubicada en la parte superior izquierda, llamada nebulosa de reflexión, el gas dispersa la luz de las estrellas cercanas nacidas de Trifida. La más grande de estas estrellas reluce con el mayor brillo en la parte azul y caliente del espectro visible. Esto, junto al hecho que los granos de polvo y las moléculas diseminan la luz azul con mayor eficiencia que la luz roja –una propiedad que explica por qué tenemos cielos azules y puestas de sol rojas–, finalmente “tiñe” esa porción de la Nebulosa Trifida con un matiz azulado.

Más abajo, en la área redonda entre rosada y rojiza, típica de una nebulosa de emisión, el gas que se encuentra en el centro de Trifida es calentado por cientos de abrasadoras estrellas jóvenes hasta que emite la luz roja característica del hidrógeno, el principal componente del gas, igual como brilla el caliente gas del neón, en tonos rojo-anaranjados a través de todo el mundo. Los gases y polvo que entrecruzan la Nebulosa Trifida conforman el tercer tipo de nebulosa en esta nube cósmica, conocido como nebulosas oscuras, debido a sus efectos oscurecedores de la luz. (La icónica Nebulosa Cabeza de Caballo puede ser la más famosa de ellas. Ver Fotografía de Prensa de ESO aquí) . Dentro de estos oscuros senderos, los vestigios de previos casos de nacimiento de estrellas continúan fusionándose bajo la inexorable atracción de la gravedad. La creciente densidad, presión y temperatura al interior de estas manchas gaseosas, finalmente provocarán una fusión nuclear y se formarán aún más estrellas.

Fuente: NASA


lunes 7 de septiembre de 2009

La galaxia Andrómeda engorda al devorar estrellas + El video más visto de youtube




La 'galaxia caníbal' Andrómeda se ha expandido tras 'comerse' a estrellas de otras galaxias más pequeñas, según refleja un estudio publicado hoy en 'Nature'. Esta forma de expansión representa el método jerárquico de formación de estrellas, por el que las más grandes se comen a las más pequeñas, recoge la BBC.

Este hallazgo fue descubierto hace tiempo, no obstante, se han conseguido las primeras imágenes que lo demuestran y además destacan en detalle los alrededores de Andrómeda. Así, han identificado las estrellas que no se han formado en la galaxia sino que proceden de otras.

El astrónomo de la Universidad de Ontario, Pauline Barmby, explicó que ha sido posible fotografiar la galaxia de esta manera porque se encuentra "cercana" a la Tierra. "Cuando se observa un conjunto de estrellas que están tan lejanas pero que tienen la misma órbita puedes comprobar que no siempre han estado ahí", apuntó la experta.

Andrómeda, se encuentra a 2,5 millones de años luz de la Tierra y todavía continúa expandiéndose. Igualmente, durante las observaciones los investigadores han captado imágenes de corrientes de estrellas pertenecientes a galaxias, denominada 'Triangulum' expandiéndose hacia Andrómeda.

El especialista de la Universidad de Cambridge, Scott Chapman, comentó que finalmente ambas galaxias se unirán y convergerán en una sola. "Irónicamente, la formación de galaxias, así como su destrucción, van de la mano", añadió.

Fuente diario El Mundo de España – http://www.elmundo.es/







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lunes 17 de agosto de 2009

Problemas presupuestarios alejan el regreso a la Luna




Los problemas financieros de la NASA han puesto en duda el plan para el retorno del hombre a la Luna. Según una comisión designada por el presidente Barack Obama para revisar el programa de vuelos espaciales, la Agencia no tiene suficiente dinero para concretar el plan de poner astronautas en la Luna para 2020. Además, el grupo indicó que el satélite natural de la Tierra no debería ser el objetivo central de la exploración espacial tripulada, según indicó 'The Washington Post'.

Desde hace tres años la NASA viene sufriendo problemas de presupuesto y, además de reducir personal, ha tenido que aumentar las formas de hacer economías de sus diversos proyectos. En 2004 el entonces presidente, George W. Bush, anunció su "Visión para la Exploración Espacial" que incluyó el retorno del hombre a la Luna para la década de 2020, así como la preparación de viajes tripulados a Marte en las décadas siguientes.

Sin embargo, la Comisión de Planes para Viajes Espaciales Tripulados, encabezada por el ejecutivo aeroespacial Norman Agustine, piensa que un plan de ese tipo implicaría abandonar la Estación Espacial Internacional (EEI) la cual sería arrastrada por la fuerza gravitatoria de la Tierra hasta estrellarse en Pacífico sur en 2016. Los miembros de la comisión se reunirán en los próximos días con funcionarios de la Casa Blanca y presentarán un informe final sobre sus conclusiones a finales de este mes.

Exploración espacial
El diario norteamericano indicó que, aunque en la lista de opciones planteadas por la comisión se incluye la creación de una base lunar, el grupo se inclinaría más por la alternativa llamada 'Espacio profundo' que consistiría en enviar astronautas en viajes más allá de la órbita terrestre pero no depositarlos en otros planetas.

Esa estrategia implicaría el viaje de naves tripuladas a asteroides cercanos a la Tierra y que están más allá de la magnetosfera que protege nuestro planeta. Podrían viajar a Fobos, una pequeña luna de Marte a la que una nave tripulada se podría acoplar de una forma similar al encuentro entre los transbordadores y la EEI.

Según el análisis de la comisión consignado por el diario, la Luna sería una posible plataforma, pero no el objetivo central de la exploración espacial. Por otra parte, llevar astronautas a la superficie de Marte y traerlos de regreso a la Tierra sería onerosamente prohibitivo.

Indecisión
Según la ex astronauta Sally Ride, la brecha presupuestaria de la NASA llegará a los 50.000 millones en 2020. Si la vida de la Estación Espacial se extendiera otros cinco años, el actual presupuesto permitiría terminar la construcción de un cohete lunar solamente en 2028 y eso se tendría que hacer sin asignar recursos para desarrollar los componentes de una base lunar, indicó Ride.

La EEI es un proyecto internacional concebido a un costo de unos 100.000 millones de dólares. Se espera terminarla a finales del próximo año o comienzos de 2011 cuando sean retirados los transbordadores estadounidenses que han sido los principales instrumentos de su construcción.

"Si estamos dispuestos a esperar hasta 2028, habrá un vehículo de transporte pesado... pero no tendrá nada que transportar. No se puede concretar el programa con este presupuesto", afirmó Sally Ride. Tanto en su campaña presidencial como durante sus primeros meses en la Casa Blanca, Obama ha dado su respaldo a los planes para el regreso del hombre a la Luna. Sin embargo, su decisión de crear la comisión es un indicio de dudas, manifestó el diario.

Fuente: diario El Mundo de España – http://www.elmundo.es/